Durante la visita de Estado del Emperador Naruhito y la Emperatriz Masako a los Países Bajos, el vestido elegido por la Reina Máxima generó controversia y monopolizó los comentarios en redes sociales.
La creación de Adolf Müller, de gran volumen y estructura, fue considerada por algunos como inapropiada y visualmente competidora con el acto oficial, contrastando con la elegancia de la Emperatriz Masako.