Tony relata su experiencia cruzando el peligroso Tapón del Darién, entre Colombia y Panamá, en lancha.
Describe el lugar como una aventura que solo se vive una vez, debido a los riesgos que implica, como la posibilidad de que la lancha se volcara.
Menciona que el día anterior a su cruce, una lancha se volcó con dos motos, lo que aumentó su aprensión.
Asegura que, a pesar del peligro, logró pasar sin incidentes, aunque califica la experiencia como extremadamente arriesgada.