Rusia intensifica la censura en internet bajo el pretexto de seguridad nacional, lo que ha generado críticas incluso de políticos afines al Kremlin y figuras oficialistas. La fatiga del conflicto, aumentos de impuestos, inflación y frustración por las restricciones digitales están erosionando la imagen del gobierno.
Putin instruyó a los funcionarios a no enfocarse solo en prohibiciones y aseguró que los cortes de internet móvil son temporales. La medida que implicaba un cobro extra por el uso de datos extranjeros fue postergada hasta después de las elecciones, pero los rusos temen que las restricciones se restablezcan posteriormente.