Se anticipa una prueba tecnológica trascendente entre 2026 y 2027 en Nepal, donde se espera que el primer robot humanoide, basado en el modelo Unity G1, escale el Monte Everest.
El robot será adaptado para operar en altura y realizará tareas para medir su movilidad, estabilidad y autonomía en condiciones extremas. Los objetivos incluyen comprobar su eficacia en transporte de equipamiento, desplazamiento en superficies irregulares y manipulación de objetos.
La iniciativa busca explorar aplicaciones prácticas para reducir riesgos humanos, como la recolección de residuos en zonas de difícil acceso y operaciones en áreas peligrosas.