Tati, en su relato, detalla que las jovenes que son explotadas en los boliches son captadas por otras chicas, quienes las inducen a consumir drogas y las involucran en redes de trata. Estos operativos son llevados a cabo por extranjeros y se sospecha de la complicidad de personal policial, ya que algunos de estos locales se encuentran a pocas cuadras de comisarías de la Policia Federal.
La testigo menciona que estos boliches operan con total impunidad, y que la presencia de camaras de seguridad en la zona no parece disuadir las actividades ilegales. Se sospecha que la policia estaria al tanto de estas operaciones, pero no interviene para desarticularlas, lo que genera un clima de zona liberada.