El Museo del Louvre, uno de los más visitados del mundo, se encuentra en una situación crítica debido a la necesidad de una "avalancha de inversión" para acometer las renovaciones que precisan sus instalaciones y equipamientos, muchos de los cuales han llegado al final de su vida útil.
El nuevo presidente del museo, Christoph Ledybold, advirtió sobre la urgencia de estas obras. En su primera comparecencia en el Senado, ante la Comisión de Cultura, Ledybold señaló que, a pesar de la majestuosidad del edificio y el compromiso de sus equipos, la infraestructura requiere atención inmediata para evitar su deterioro.