Tras un intento fallido de contacto a través de un periodista, Tomás Ordóñez recibió una notificación que lo dejó petrificado: Leo Messi lo había empezado a seguir en Instagram.
Poco después, recibió un mensaje directo de Messi, expresando interés en probar las pizzas y empanadas del restaurante. La emoción inicial dio paso a la expectativa por coordinar el pedido.
La conversación se centró en la logística del pedido, con Ordóñez nervioso pero profesional, intentando coordinar la entrega a pesar de la distancia entre el restaurante y la residencia de Messi.