Los mercados de Quito ofrecen una ventana a la comida cotidiana de la ciudad, con puestos de jugos naturales, frutas tropicales, sopas caseras y carnes preparadas al momento. Los aromas y el sonido de los vendedores invitan a probar la auténtica gastronomía local.
Esta comida, a menudo fuera de los circuitos turísticos, revela el verdadero sabor de Quito y es un lugar ideal para experimentar la vida diaria de sus habitantes y animarse a probar algo nuevo.