Manuel expresó su falta de curiosidad hacia la política y los políticos, incluyendo a Javier Milei, a pesar de ser una persona curiosa en general.
Considera que el mundo de la política le resulta ajeno y a menudo desconectado de la realidad social. Si bien se mantiene informado a través de las noticias, no siente un interés particular en las figuras políticas.
Manifestó su preocupación por la falta de oportunidades, la división social y la "guerra entre hermanos" que observa en la Argentina actual. Estas problemáticas le resultan dolorosas y lo llevan a reflexionar sobre las historias individuales de los jóvenes a los que acompaña.