Se debate la percepción pública sobre el uso de las donaciones destinadas a la búsqueda de Loan. Mientras algunos argumentan que la gente donaba esperando que el dinero se usara para la búsqueda, otros señalan que las familias, en situación de vulnerabilidad, pudieron haber utilizado los fondos para necesidades básicas o emprendimientos, aunque esto genere malestar.
Se menciona la posibilidad de que la gobernación haya ofrecido ayuda a la familia de Loan, incluyendo una mejor vivienda, y que con el dinero de las donaciones se hayan realizado gastos en restaurantes o adquirido vehículos, además de la apertura de un local de indumentaria deportiva.
Se reflexiona sobre la dificultad de las víctimas para trabajar y costear abogados, contrastando con la expectativa de los donantes que esperan que los recursos se destinen a la búsqueda del menor.