El té es la segunda bebida más consumida en el mundo después del agua, valorada por su historia milenaria y diversidad de variedades. Expertos de Cleveland Clinic y Harvard recomiendan infusiones como té verde, manzanilla, jengibre, hibiscus, menta y equinacea por sus compuestos antioxidantes y polifenoles.
Estas infusiones ofrecen beneficios cardiovasculares, digestivos y de fortalecimiento inmunológico. El té de jengibre destaca por sus efectos antiinflamatorios, la manzanilla por su acción relajante, el hibiscus por sus antioxidantes, y la menta por sus propiedades digestivas.