Tony describe la felicidad que experimenta a pesar de las adversidades de su viaje en bicicleta, como despertarse en una carpa inundada.
Reflexiona sobre cómo ha cambiado su perspectiva de vida, llegando a disfrutar de situaciones que antes le hubieran resultado negativas.
Menciona que extraña a sus dos hijos, a quienes considera lo mejor de su vida, y que ha estado cuatro años sin verlos.
Aclara que, a pesar de la distancia, mantiene contacto con ellos y que su viaje es una forma de perseguir sus sueños.