La ciencia intenta explicar la genialidad de Lionel Messi a través de hipótesis sobre su procesamiento del tiempo y su velocidad mental, que le permitirían percibir detalles que otros no ven.
Se sugiere que Messi procesa la información de manera diferente, como si viera la realidad en cámara lenta, lo que le otorga una ventaja neuronal para tomar decisiones rápidas y precisas en el campo de juego.
Esta capacidad, combinada con su talento innato y su aprendizaje automático de las jugadas, le permite anticiparse a las situaciones y ejecutar acciones extraordinarias.