Gerardo Salorio, quien fue entrenador de Lionel Messi en sus inicios, describió al astro del fútbol como un jugador con una "visión periférica" excepcional, un don que le permite ver oportunidades de gol que otros no perciben. Esta capacidad, sumada a su competitividad y talento, lo diferencia de otros futbolistas.
Salorio comparó a Messi con Diego Maradona, calificando a ambos como jugadores extraordinarios con un "plus" que los distingue. Si bien reconoció la grandeza de Mbappé, enfatizó que Messi y Maradona poseen cualidades únicas que trascienden el talento ordinario.
Se mencionó que Messi, al igual que Maradona, tiene un "aura impresionante" y la habilidad de "abrir partidos" que parecen cerrados, desequilibrando a los rivales con su genialidad. Esta visión especial es lo que, según Salorio, lo convierte en un jugador fuera de lo común.