En el juicio por la desaparición de Loan, la teoría del accidente, aunque contraintuitiva para la opinión pública, gana fuerza por la evidencia. Se considera que Loan pudo haber sido arrollado y abandonado gravemente herido, lo que implicaría abandono seguido de muerte y prisión perpetua. Indicios como los rastros de sangre en la camioneta de Pérez y Callava y las declaraciones de Laudelina apoyan esta hipótesis, a pesar de las contradicciones posteriores de la tía de Loan.
La teoría de la trata de personas, que inicialmente ofrecía la esperanza de encontrar a Loan con vida, ha perdido fuerza al no encontrar pruebas sólidas. La acusación principal se centra en la sustracción del menor, con posibles condenas de 5 a 15 años. La complejidad del caso radica en el encubrimiento y las pistas falsas que han entorpecido la investigación, pero los peritajes de comunicaciones y cámaras de seguridad parecen cerrar el círculo en torno a la teoría del accidente y el encubrimiento posterior.