En la segunda parte de su testimonio, Carla afirma que todas las chicas que trabajaban en "Huachitas" eran menores de edad y que se aprovechaban de su necesidad económica. Ella misma era menor en ese momento.
La testigo describe cómo Soledad Andriani llevaba cuadernos con las "salidas" de cada chica y cómo se quedaba con la mayor parte del dinero de los servicios, incluso de los "extras". El lugar, habilitado como verdulería, era descrito como asqueroso, con drogas y música fuerte.
Se discute la autenticidad de fotos que vincularían a Melisa con Agostina en "Huachitas", confirmando que las imágenes fueron tomadas en el lugar, a pesar de versiones que indicaban lo contrario. Se cuestiona la falta de controles en locales similares donde ingresan menores de edad.