Se arma una milanesa napolitana, debatiendo sobre los ingredientes y la preparación.
Se discute si la napolitana debe llevar jamón, con opiniones divididas, y se acuerda que el jamón va debajo del queso para que este se gratine.
Se propone usar dos tipos de queso: uno que funda bien (mozzarella) y otro para gratinar por encima, buscando un sabor más intenso.
Se menciona la opción de añadir orégano al final, aunque es un gusto personal.