Se continuó con el proceso de deshuesar el pollo, enfocándose en la extracción de la carcasa y los huesos de las alas y muslos.
Se detalló cómo separar la pechuga del resto del pollo, bordeando el cartílago y utilizando un cuchillo afilado para no romper la piel.
Se explicó cómo extraer el hueso de la pata y el muslo, y se mencionó la importancia de cuidar la piel para que sirva como contenedor del relleno.
Se hizo una analogía con la mano para explicar la separación de los huesos y se recomendó no raspar el pollo, sino usar el filo del cuchillo.