Se presenta la figura de Daniel Alic, nacido en Francia en 1860, considerado un pionero de la joyería moderna. Tras formarse con un orfebre parisino y estudiar en la Escuela de Artes Decorativas de París, trabajó como diseñador independiente para prestigiosas casas como Cartier y Boucheron.
Alic se destacaba por utilizar materiales nobles y naturales, como esmalte, vidrio, piedras semipreciosas, perlas, calcedonias y marfil, buscando un objetivo más allá del lujo. Sus creaciones de colgantes, broches y collares se convirtieron en referentes del arte co y el art nouveau.