La cumbre del G7 en la ciudad francesa de Vian se centra en la guerra de Ucrania. El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, presente en el encuentro, reiteró su deseo de reunirse con Vladimir Putin antes del invierno para buscar la paz, aunque Moscú se muestra reacio.
Zelensky busca el apoyo de Estados Unidos para organizar un encuentro en un país neutral. El Kremlin, por su parte, no ha recibido una invitación oficial de Kiev y parece desestimar cualquier diálogo con Ucrania si no es en Moscú.
El G7 ha acordado aumentar la presión contra Rusia mediante sanciones económicas. El primer ministro británico, Keir Starmer, enfatizó la necesidad de intensificar las medidas contra Moscú.