Se subraya la falta de pruebas contundentes en el caso Loan, lo que dificulta a la fiscalía sostener acusaciones sólidas, especialmente en relación con la sustracción del menor.
La ausencia de un cuerpo y la debilidad de los indicios presentados complican la formulación de cargos y la obtención de condenas.
Se menciona que la fiscalía se basa en testimonios y algunas pruebas circunstanciales, como el olor en el vehículo, pero estas no son suficientes para una acusación sólida.