La reapertura del Estrecho de Ormuz es el punto central del acuerdo entre Washington y Teherán, crucial para el suministro mundial de petróleo.
La crisis en el estrecho ha impulsado la búsqueda de rutas alternativas y el desarrollo de energías renovables. Líderes europeos han prometido recursos militares para asegurar la apertura del paso marítimo.
Se informa que buques petroleros iraníes han comenzado a cruzar el bloqueo estadounidense, anticipando la firma del acuerdo de entendimiento.