La reapertura del Estrecho de Ormuz es el punto central del acuerdo entre Washington y Teherán, ya que por esta vía marítima se transporta la quinta parte del suministro mundial de petróleo. La Agencia Internacional de Energía calificó la interrupción del suministro como la mayor en la historia del mercado petrolero.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó la necesidad de diversificar rutas de suministro y desarrollar corredores alternativos para evitar el cuello de botella de Ormuz, ante el temor de un fracaso del acuerdo y el posible cierre provisional del estrecho.
Existen alternativas como oleoductos que atraviesan Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, pero no tienen la capacidad suficiente. Siria se perfila como ruta alternativa, pero el proyecto podría tardar años. La crisis ha acelerado la demanda de energías renovables y vehículos eléctricos.