En el Obelisco, un símbolo porteño, se percibe la expectativa por el partido de Argentina. Vendedores ambulantes ofrecen banderas, escarapelas y remeras alusivas a las fiestas patrias y al mundial.
Gustavo, vendedor de insignias patrias hace 30 años, comenta que si bien las ventas aumentan en épocas de mundial y fiestas patrias, la situación económica actual dificulta las compras. Menciona que la gente a veces prefiere priorizar la compra de alimentos sobre artículos patrios.
A pesar de las dificultades económicas, la esperanza en el equipo argentino se mantiene. Gustavo recuerda con emoción los festejos del mundial pasado y la importancia de las insignias patrias en esos momentos.