La relación entre argentinos y uruguayos en el contexto del Mundial se caracteriza por una mezcla de rivalidad amistosa y hermandad sudamericana.
Se percibe un afecto especial de los argentinos hacia los uruguayos, aunque existe la sensación de que este sentimiento no siempre es correspondido en la misma medida.
A pesar de las bromas y "picantes" comentarios, se destaca la solidaridad que surge entre ambos pueblos en eventos de esta magnitud, reconociendo que, en el fondo, existe un lazo que los une.