La organización armada Hamás calificó un pacto preliminar como un logro histórico y una victoria estratégica. Mientras tanto, el Reino Unido suministrará uranio enriquecido a Ucrania para garantizar el funcionamiento de sus centrales nucleares.
Este acuerdo forma parte de un paquete de apoyo energético que incluye una financiación de 210 millones de libras esterlinas. La empresa británica Urenco proveerá combustible nuclear a la compañía estatal ucraniana Energatom.
Además, Londres impondrá nuevas sanciones contra Rusia, dirigidas a la "flota paralela" que transporta petróleo al margen de los controles internacionales, y a las redes financieras que permiten a Moscú evadir restricciones.