Los patios cordobeses son presentados como el "aire acondicionado medieval" de las casas. Su diseño, con plantas, flores, agua y suelo empedrado, tiene como objetivo refrescar el ambiente del intenso calor de Córdoba.
Se explica que la humedad retenida en las piedras y la disposición de los elementos contribuyen a mantener una temperatura agradable en el interior de las viviendas, demostrando la ingeniosidad de la arquitectura tradicional.