Una organización trabaja para sacar a las personas de la calle, ofreciendo no solo asistencia básica sino también apoyo psicológico y contención.
Los responsables del proyecto actúan como "psicólogos" para escuchar y aconsejar a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Señalan que el invierno es especialmente peligroso para las personas en situación de calle, con casos de muertes por frío y complicaciones derivadas del consumo de alcohol y la deshidratación.