El licenciado Pablo Meliquio analiza la vulnerabilidad de Agostina, destacando que era una adolescente, mujer, y provenía de un entorno familiar y social vulnerable. Señala la manipulación por parte de hombres machistas y patriarcales, y la posible conexión con la trata de personas.
Meliquio describe a Agostina como "carne de cañón", expuesta a la violencia, el goce y el maltrato de estos criminales, lo que la convirtió en un territorio para el ejercicio de la violencia.