La ONU ha condenado en repetidas ocasiones la ocupación de territorios palestinos por parte de Israel, exigiendo su retirada. La Corte Internacional Penal también se ha pronunciado al respecto, señalando que dicha ocupación viola el derecho internacional.
Esta situación agrava la crisis hídrica en la Franja de Gaza, donde el acceso a suministros básicos, incluyendo agua, está severamente limitado por el bloqueo israelí. Solo el 3% del agua del acuífero costero principal es apta para consumo humano.