Se destaca la iniciativa de niños que asisten a la escuela con la camiseta de la selección argentina para apoyar al equipo en el Mundial 2026. Se contrasta esta situación con la experiencia del comentarista en el Mundial 82, donde no tenía camiseta por falta de recursos.
El segmento resalta el amor por los mundiales y la importancia que tiene para las nuevas generaciones vivir estos eventos con fervor, demostrando un fuerte sentido de pertenencia y apoyo a la selección nacional.