La emoción por el debut de la selección argentina en el Mundial se vive intensamente en las escuelas. Los niños asisten a clases con camisetas, banderas y colores argentinos, contagiados por el fervor mundialista.
Los docentes aprovechan el evento deportivo para compartir contenidos y utilizar el Mundial como material didáctico. La fiebre por las figuritas también es palpable, con los pequeños intercambiando para completar sus álbumes, especialmente buscando a Messi y al Dibu.