El pastor Cinalli comparó la necesidad de filtros en un automóvil con la importancia de poner filtros a los ojos, oídos y corazón para proteger la fe. Instó a dejar de escuchar y ver lo que no es conveniente y a enfocarse en el Señor, su palabra y sus promesas.
Advirtió que la fe se debilita al depender de las noticias y lo que sucede en el mundo, en lugar de confiar en Dios. La familia y la vida estarán seguras en las manos del Señor si se le da prioridad.