Juana Tinelli, en un contundente mensaje publicado el año pasado, expresó su decisión de hablar tras un período de silencio motivado por el miedo y el deseo de proteger a sus seres queridos.
Reveló haber vivido una situación límite, sintiéndose amenazada y con miedo a que sus decisiones afectaran su libertad. En su escrito, enfatiza que ser hija de Marcelo Tinelli no puede implicar vivir con miedo.
Juana también manifestó su desacuerdo con algunas decisiones tomadas por su padre en los últimos años, señalando que estas lo han llevado a momentos difíciles, pero que ella no puede responsabilizarse por ellas ni por sus propias acciones si estas le han afectado emocionalmente.
A pesar de las diferencias, reafirmó su amor por su padre, pero subrayó la necesidad de recuperar su salud emocional y sus propios límites, indicando que priorizar a su familia la había llevado a olvidarse de sí misma.