José Tomás, un joven chileno de la región de La Araucanía, utiliza el coligüe, una especie nativa de bambú, para fabricar productos sostenibles como bicicletas, bastones de senderismo y cubertería. El coligüe es una planta de rápido crecimiento, alcanzando su máxima resistencia en 4 o 5 años.
Inspirado por países asiáticos, Tomás busca dar prestigio al coligüe para contribuir a la reducción de los monocultivos de pino, que han generado problemas ambientales en Chile como la degradación del suelo y la mayor inflamabilidad de los bosques.
Tomás sueña con que el coligüe reemplace a los monocultivos de pino, regenerando el bosque nativo y promoviendo la biodiversidad. Destaca que el coligüe crece hasta cinco veces más rápido que el pino radiata y es más resistente, lo que lo convierte en una alternativa eficiente y sostenible.