El programa recordó el caso de Walter Bulacio, un joven de 17 años que fue víctima de brutalidad policial y no obtuvo justicia. Bulacio fue detenido junto a otros jóvenes durante un recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en 1991, en un operativo conocido como "razia".
La detención se produjo bajo el argumento de "averiguación de antecedentes", una práctica policial heredada de la dictadura militar que permitía detenciones genéricas. Bulacio, a pesar de ser menor de edad y estar pagando su viaje de egresados, fue llevado a la comisaría 35 de la Policía Federal, donde permaneció días y fue trasladado al hospital Pirovano gravemente herido.
El joven falleció producto de las lesiones sufridas, y la autopsia determinó múltiples hematomas y golpes en todo el cuerpo. El principal imputado fue el comisario de la seccional 35, Miguel Ángel Espósito, pero la investigación se demoró durante años, quedando prácticamente impune. La familia de Bulacio escaló el reclamo a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, logrando un fallo histórico que estableció que la libertad es la regla y las detenciones la excepción.