Científicos japoneses advierten sobre la posibilidad de un mega terremoto en los próximos 10 años que podría causar aproximadamente 18.000 muertes.
Ante esta eminente amenaza, el gobierno japonés se ha propuesto reducir a la mitad el número de víctimas potenciales en Tokio. Se está implementando un plan de prevención de desastres enfocado en disminuir el impacto humano y material.
Ya se han generado las partidas presupuestarias correspondientes para hacer frente a un eventual gran sismo en la capital, demostrando la seriedad con la que se aborda esta problemática.