Ucrania lanzó un ataque masivo con drones contra una refinería rusa en Kapotnia, al sureste de Moscú, provocando un incendio de grandes dimensiones.
Las autoridades rusas informaron haber derribado 60 drones, aunque admitieron que algunos impactaron en la refinería. El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, confirmó los ataques y que uno de los drones dañó la refinería, añadiendo que no hubo víctimas.
En Ucrania se celebró la efectividad de los drones en la guerra, reconociendo su importancia como herramienta bélica para los ucranianos en el conflicto.