En el marco de la cumbre del G7 en Evian, Francia, Donald Trump colocó la situación de Ucrania como tema central de la agenda, buscando unificar posturas de apoyo al país invadido.
Trump utilizó la presión de los aranceles como herramienta de negociación, amenazando con imponer tarifas del 100% al vino francés si las empresas tecnológicas estadounidenses enfrentan impuestos elevados. La presencia de Emmanuel Macron y Volodímir Zelenski marcó la importancia de la discusión sobre el conflicto.
Los líderes europeos, canadienses y japoneses mostraron acuerdo en la necesidad de apoyar a Ucrania, mientras que la Unión Europea estuvo presente en el evento. La cumbre también abordó temas económicos y comerciales, con Trump demostrando su particular estilo de negociación.