El Fan Fest de Palermo experimenta una explosión de gente a medida que comienza el partido de Argentina. Se observa una multitudinaria convocatoria, con personas de diversas nacionalidades vestidas con los colores argentinos, incluyendo una familia chilena que, a pesar de la rivalidad, alentaba a la selección albiceleste.
Los asistentes comparten sus pronósticos, con resultados como 2-0 y 2-1, y expresan el deseo de que se repita la historia de Qatar, aunque con la esperanza de no perder el primer partido. La energía es palpable, con un "vamos Argentina" en todos los idiomas.