Se generó polémica tras un gol de Messi que fue anulado. El árbitro levantó la bandera, indicando una posición adelantada, lo que provocó la reacción de los comentaristas y la afición.
A pesar de la anulación, se destaca la calidad del gol de Messi, describiéndolo como un "golazo" y mencionando que pegó "donde no lo hubiese pegado ningún jugador del mundo". Se debate si hubo una falta previa que no fue cobrada por el árbitro.
La jugada generó tensión y debate sobre las decisiones arbitrales y la actuación de Messi, quien es marcado de cerca por varios defensores argelinos.