Diego Recalde se vio envuelto en una fuerte polémica tras sus declaraciones sobre el caso Nisman y la supuesta diferencia entre cuerpos "víctima" y cuerpos con "tránsito". El panelista intentó retractarse, pero sus palabras generaron repudio.
Se cuestionó la actitud de Recalde, comparándola con casos de pedofilia y se le exigió coherencia en sus posturas, recordando sus negaciones previas sobre la existencia de homicidios.
El periodista defendió su trayectoria y afirmó no tener causas por estupro o corrupción infantil, aunque admitió haber recibido cheques endosados. La discusión escaló a tal punto que se amenazaron con cartas documento.