Marta relata la emotiva sorpresa que Enzo Fernández les dio al regalarles una casa, coincidiendo con su cumpleaños y el Día de la Madre.
Describe cómo sus hijos y nietos se reunieron en su casa sin que ella sospechara nada, y cómo Enzo los llevó a la nueva propiedad, entregándoles las llaves y expresando que era "para ustedes, lo que ustedes se merecen".
La sorpresa fue aún mayor porque ya poseían una casa, lo que demuestra el profundo gesto de agradecimiento de Enzo hacia sus padres.