Se continúa analizando la denuncia de María Julia Oliván contra Mario Pergolini por acoso sexual. Se destaca que muchas mujeres deciden hablar de estas situaciones años después, cuando se sienten con la fuerza y el apoyo necesario.
Se menciona que Oliván también relató experiencias similares con otros funcionarios, uno de los cuales le pidió disculpas, generando un impacto positivo en ella, mientras que con Aníbal Fernández no tuvo esa respuesta. La dificultad de probar hechos ocurridos hace tanto tiempo es un obstáculo importante.
Se debate si Pergolini responderá a las acusaciones o si las minimizará con su característico humor irónico. Se sugiere que, para las nuevas generaciones, la imagen de Mario Pergolini está asociada a su éxito actual en tecnología y medios, lo que contrasta con las vivencias de Oliván y genera una sensación de impunidad.