La transición hacia la movilidad eléctrica en Estados Unidos es incierta, con factores como el precio del combustible influyendo en la decisión de los votantes. A nivel global, la electromovilidad sigue creciendo, especialmente en Asia, donde Tesla, a pesar de ser un pionero, vende la mayoría de sus autos en China.
La pregunta es si Donald Trump puede frenar esta transición en Estados Unidos y cómo el Tribunal Supremo podría influir en la política climática futura. La electromovilidad es un fenómeno global con millones de historias singulares.