La cumbre del G7 en Francia, liderada por Emmanuel Macron, busca avanzar en una agenda diversa pero debe sortear la imprevisibilidad de Donald Trump. Se espera que Trump, a pesar de su reticencia a participar en cumbres, se mantenga hasta el final del encuentro, a diferencia de años anteriores.
Temas como la guerra en Ucrania, la mediación de Trump con Putin y desequilibrios macroeconómicos globales serán discutidos. Macron busca conciliar diferencias y promover la participación de Trump, quien ha amenazado con aranceles al vino francés y ha dejado fuera temas como la ayuda al desarrollo y el cambio climático de la agenda.