La cumbre del G7 en Francia, que finaliza mañana, tuvo como protagonista la presencia del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, quien recibió el respaldo de los miembros del grupo. El mandatario estadounidense Donald Trump se mostró optimista sobre la posibilidad de avanzar en conversaciones de paz entre Ucrania y Rusia, y mencionó que ambos líderes estuvieron dispuestos a dialogar.
La cumbre también sirvió para evidenciar un "reacercamiento" de Trump hacia Ucrania, según la prensa europea, y para que el presidente estadounidense se reencontrara con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. El presidente de Brasil, Lula da Silva, también estuvo presente en el encuentro.
La cobertura mediática occidental sugiere que la cumbre estuvo diseñada para mejorar la relación de Trump con Europa, la cual se encontraba desgastada. Por su parte, Lula da Silva habría criticado al mandatario estadounidense, aunque sin nombrarlo directamente.