El periodista reflexiona sobre la cultura estadounidense y la falta de respeto hacia los demás, así como el mal funcionamiento de algunos servicios y la poca consideración por los derechos de los consumidores. Contrasta esta situación con la actitud de los argentinos, quienes suelen ser más silenciosos ante los problemas.
Señala que, a pesar de las deficiencias, nadie se queja ni reclama, lo que contrasta con la posible severidad de la policía en casos de reclamo. La experiencia vivida en Estados Unidos genera una reflexión sobre las diferencias culturales y la forma en que se manejan las situaciones de mal servicio.