Una productora busca vender joyas antiguas para financiar un negocio de comedia musical, destacando dos broches victorianos y un reloj Howard.
Los broches, comprados por su madre en Europa, son piezas únicas de la época victoriana, posiblemente de la época romántica o media. La clienta busca tasar estas piezas, que considera parte de su herencia.
Adicionalmente, se desea vender un reloj Howard que perteneció a un ex, el cual tiene una malla posiblemente reemplazada pero es original de la marca. El reloj data de la época en que la compañía se fundó en los 1800 y fue patentado a partir de 1911.