En la Patagonia chilena, el coligüe, una especie de bambú nativo, se está utilizando para fabricar bicicletas, ofreciendo una alternativa sostenible a los monocultivos de pino. Este material, además de ser resistente, captura grandes cantidades de CO2 y protege el suelo.
El uso del coligüe busca reducir el impacto ambiental de los monocultivos de pino, que han causado la degradación de suelos, la pérdida de biodiversidad y la liberación de carbono. La bicicleta de coligüe no solo es un medio de transporte ecológico, sino también un símbolo de valoración de los recursos nativos y la cultura local.